martes, 11 de junio de 2013

Como transformar las capacitaciones en resultados


Podría decir que el gran desafío de la capacitación empresarial es lograr la transferencia a la tarea. Esto es conseguir que el alumno no sólo agregue conocimientos nuevos, sino que produzca resultados, que cambie su manera de trabajar, que incorpore habilidades que le permitan hacer mejor su tarea, o incluso estar en condiciones de hacer tareas nuevas.

¡La mayoría de las capacitaciones se desperdician por no conseguir ningún resultado! Transcurre un tiempo y todo queda en el olvido… ¡Tienes que hacer algo para detener esta fuga de recursos!

Quisiera en este artículo darte algunas pautas para que puedas hacer más efectivas tus capacitaciones, a tal punto que puedas transformarlas en resultados. Las he resumido en 5 pasos.

PASO 1: Elegir el curso más adecuado a tus fines

Este paso implica saber cuáles son tus objetivos. Hay empresas que buscan cursos de capacitación sólo para llenar horas porque, por ejemplo, obtienen algún beneficio impositivo con ello. Pero no te hablo de estos casos. Seguramente buscas alcanzar un objetivo específico:

• Preparar a un colaborador para promoverlo en el futuro.

• Aumentar la efectividad de ciertas tareas.

• Mejorar la comunicación interna.

• Generar una cultura de calidad y servicio.

• Formar a un colaborador que acaba de incorporarse.

• etc.

Una vez defines tu objetivo, busca el curso más adecuado para lograrlo. Un curso que busca generar cultura no tiene las mismas características que aquel que tiene por objetivo capacitar a una persona para realizar una tarea específica. Hay cursos diseñados para aprender, y cursos diseñados para hacer. Y también están los que combinan ambos!

PASO 2: Prepara el terreno

Muchas veces las capacitaciones no dan resultados porque caen en momentos inoportunos. Si tienen que terminar un trabajo importante para cierta fecha, y deben dejarlo para ir a capacitarse, probablemente su mente siga ocupada de su tarea urgente y no estén en condiciones de recibir algo nuevo. Entonces, buscar el momento oportuno, pero también el lugar, la modalidad, etc.

¡Atención aquí! El momento y el lugar perfecto no existen! Si buscas que todos estén dispuestos a capacitarse, no lo conseguirás nunca. Siempre deben dejar algo de lado. La clave es que estén comprometidos con el objetivo final que persigue la capacitación.

Cuando un colaborador conoce su plan de carrera y sabe que debe formarse para poder avanzar, aunque esa formación no sea urgente para él en un determinado momento, sabrá dejar de lado algunas tareas para concretarla.

PASO 3: Imparte el curso

Este es el paso más obvio, pero quisiera destacar algunos aspectos para que sea exitoso.

La modalidad del curso es importante, e incluso es deseable que no sea siempre la misma. Las personas aprenden de diferentes modos, cada uno según sus características personales. Algunos son más analíticos, otros más visuales, otros son pragmáticos… No se puede satisfacer a todos cada vez, pero sí alternar para que todos encuentren su lugar en el plan de capacitación.

También es importante tener instancias de realimentación. No sólo dar, dar, dar, sino verificar cómo se está recibiendo lo que se da.

Y por último, que no se trate de un curso aislado, sino que esté inserto en un plan, que no sólo implica capacitar, sino un acompañamiento integral para conseguir el objetivo deseado. Por ejemplo, no conseguirás desarrollar una cultura de servicio sólo capacitando. Los ejemplos son importantes, la reafirmación de los comportamientos, etc. Capacitar es sólo una parte.

PASO 4: La etapa post-capacitación

¿Qué sucede cuando el curso termina? ¿Volvemos todos a las tareas que habíamos dejado y nos zambullimos nuevamente en lo urgente?

Es necesario detenerse un momento. ¡Esto generalmente no se hace! También aquí el jefe tiene un rol importante para que la capacitación dé frutos.

Ese momento puede tener lugar en el mismo curso, como una instancia final, o bien al regresar. Es el momento de hacer una introspección para ver qué he aprendido de nuevo, qué aporte recibí, cuál es la idea principal y novedosa que antes de este curso no tenía.

Lee atentamente el siguiente párrafo (pertenece al libro Marketing y Gestión de Servicios, de C. Grönroos):

“Normalmente, a la gente que vuelve de un curso se les deja casi por completo solos. El supervisor no está demasiado interesado en lo que han aprendido y cómo utilizar las nuevas ideas y los conocimientos logrados. Los empleados, en el mejor de los casos, ponen en práctica, por sí solos, las nuevas ideas. Incluso, lo que es más frecuente, se dan cuenta de que todos, especialmente el jefe, no tienen interés alguno en lo que han aprendido. A veces, tienen la impresión de que el haber hecho el curso sólo les ha traído problemas, por ejemplo, con su propia capacidad profesional. Nadie parece prestar atención a los efectos positivos del curso. En tales situaciones, cualquier idea nueva y los efectos de las actitudes favorables se desvanecen con facilidad.”

Me ha ocurrido en una empresa en la que dicté un curso, en el cual surgió una idea muy simple de ejecutar (¡consistía en dar vuelta un escritorio!), y que tendría un impacto directo en el servicio al cliente, ya que ese escritorio es el de la primera persona que recibe a los clientes al llegar al local. Los participantes propusieron este cambio durante el curso, y analizaron que todos lo habían visto como una necesidad, pero por falta de decisión no se había implementado.

Un par de semanas después volví a la empresa, y vi que todo estaba como antes. Entonces me pregunto: ¿esa falta de decisión, se sustenta en que a nadie le interesa ver frutos del curso recibido? ¿Qué hubiera sucedido si, al finalizar el curso, el jefe de los participantes los hubiera reunido para preguntarles qué sugerencias podían hacerle a partir de lo aprendido en la capacitación?

Claramente esta propuesta hubiera salido a la luz, y dado que difícilmente haya motivos para oponerse a tan evidente beneficio con un cambio tan sencillo, se hubiera ejecutado.

Es que la capacitación se ha transformado en esas actividades a las que nadie dice oponerse (porque en el mundo de hoy suena arcaico), pero que muy pocos en realidad confían en que de allí puede surgir un cambio real de actitudes y de acciones.

Pero también es cierto que esta actividad se realiza muchas veces disociada de las tareas cotidianas, y se la acompaña muy poco con otras acciones. Un curso no provocará absolutamente nada a largo plazo por sí solo.

Un curso o un programa de capacitación es una semilla que se coloca en la tierra, pero si después no se riega con frecuencia, esa planta no podrá sobrevivir.

Y tú, ¿con qué acciones acompañas la capacitación de tus empleados? Te hago la siguiente propuesta:

• Al final de cada curso que reciban tus empleados, planifica una reunión de su superior con ellos, de, al menos, una hora.

• En esa reunión deberán exponer los principales conceptos aprendidos en el curso.

• También deberán realizar una propuesta de implementación inmediata, y una de mediano-largo plazo.

• La primera propuesta debe incluir acciones concretas, responsables y plazos.

• Tú, como cabeza de la organización, deberás recibir un informe de esa reunión, para verificar lo actuado, y al cabo de cada plazo previsto, podrás verificar su implementación.

Si realizan esto, es imposible que de cada curso no surjan ideas, acciones, y así también se motivará a los empleados a aplicar lo aprendido y por el hecho de ver frutos de su propia iniciativa.

PASO 5: Implementación inmediata

Si se ha cumplido el paso anterior, está todo listo para transferir los nuevos conocimientos a las tareas. ¡Es lo que has estado buscando!

El secreto aquí es que haya una implementación inmediata. No podrás cambiar todo lo que el curso te sugirió en un momento, pero sí puedes hacer un cambio ya, aunque sea pequeño. Es un paso importante, porque marca un inicio de cambio. Debe ser algo concreto, visible, irrefutable.

Este artículo está basado en la publicación realizada por Mariana Pizzo: “5 pasos para transformar capacitaciones en resultados”.


Para más información realizar nuestro curso “Como gerenciar el conocimiento en su empresa”


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domingo, 9 de junio de 2013

Las 21 Leyes Irrefutables del Liderazgo


A continuación un resumen del libro “Las 21 Leyes Irrefutables del Liderazgo” de John Maxwell. En mi opinión, este libro es un clásico. Lo considero así porque está basado en leyes o principios universales del liderazgo que no caducan. Estoy seguro de que una persona que domine estas 21 leyes del liderazgo tendrá éxito hoy igualmente que una persona que los aplique en 100 años.

Para construir el verdadero liderazgo, desarrolla los siguientes principios:

1- La Ley del Límite: La capacidad de liderazgo determina el límite del crecimiento de una persona.

Tu límite de crecimiento como persona, en tu trabajo o negocio está determinado por tu nivel de liderazgo. Mayor liderazgo es igual a mayor eficacia. La dedicación al éxito es importante.

También lo es el talento y la inteligencia, pero sin la habilidad de liderazgo, nunca llegarás lejos. Por eso es sumamente importante si deseas tener éxito en la vida, te enfoques en desarrollarte como líder.

2- La Ley de la Influencia: La verdadera medida de tu liderazgo es la influencia. Nada más y nada menos.

El verdadero liderazgo no puede ser transmitido, necesita ser ganado. La idea que buenos gerentes son buenos líderes es un error común. Los líderes influyen en las personas mientras que los gerentes manejan operaciones con excelencia. Inclusive empresarios no son necesariamente líderes.

Otro error común es que ser siempre primero, obtener una posición de liderazgo o tener un gran conocimiento de un área específica te hacen un líder. Sólo trabajo duro y dedicación desarrollarán tu liderazgo.

“Usted habrá logrado la excelencia como líder cuando las personas lo sigan a todas partes, aunque sólo sea por curiosidad” Colin Powell.

3- La Ley del Proceso: El liderazgo se desarrolla día a día, no de un sólo golpe.

El liderazgo es complicado. Tiene muchas facetas: respeto, experiencia, fortaleza emocional, habilidad para el trato con las personas, disciplina, visión, inercia, oportunidad, etc. Muchos de los valores que participan en el liderazgo son intangibles. Es por ello que los líderes requieren tanta maduración para ser eficaces.

En algún momento de la vida se nos coloca en una posición de liderazgo sólo para ver a nuestro alrededor y darnos cuenta que nadie nos sigue. Allí nos damos cuenta que necesitamos aprender a ser líderes… y allí es cuando inicia el proceso.

4- La Ley de la Navegación: Cualquier persona puede dirigir un barco, pero es necesario un líder para determinar el rumbo.

El liderazgo requiere planificación y una capacidad para ejecutar lo planeado. Mientras más grande es la organización, es preciso que el líder mire hacia adelante con más claridad.

Los líderes están conscientes de que personas los siguen, por ello no pueden darse el lujo de no pensar bien el futuro. La capacidad de hacer una correcta planeación unida con una visión clara transmite seguridad y confianza a los miembros del equipo.

5- La Ley de E.F. Hutton: Cuando el verdadero líder habla, las personas escuchan.

La persona con el título o la que maneja la reunión, puede que no sea el verdadero líder. El verdadero liderazgo depende de la influencia. El hombre o mujer que es escuchado es el verdadero líder. Los verdaderos líderes tienen fortaleza en su carácter, construyen buenas relaciones y saben sobre su trabajo. Tienen una fuerte intuición y talento.

El líder tiene y sabe manejar la información. Por sí solo, el conocimiento no hace al líder; pero sin él, nunca podrá serlo.

Recuerda que las personas no necesariamente escuchan debido a la verdad que se comunica en el mensaje, sino por el respeto que tienen hacia el orador.

6- La Ley del Terreno Firme: La confianza es la base del liderazgo.

La confianza de tus seguidores es tu activo más valioso. Las personas quieren creer en tu carácter. Si cometes errores y no los admites, comenzarás a socavar la confianza.

No se desarrolla confianza hablando de ella. Se le desarrolla alcanzando resultados, siempre con integridad y de una forma que explique una verdadera preocupación por el equipo.

¿Cómo puedes desarrollar respeto? Tomando decisiones sólidas, admitiendo tus errores y colocando a tus seguidores por encima de tus intereses personales.

7- La Ley del Respeto: Las personas siguen naturalmente a líderes más fuertes que ellos mismos.

Las personas con fortaleza buscan líderes aún más fuertes, siempre basándose en el respeto y la profundidad de su carácter.

8- La Ley de la Intuición: Los líderes evalúan todo con un sesgo hacia el liderazgo.

La intuición es una cualidad difícil de definir. La intuición se desarrolla con el tiempo y a través de la experiencia… pero debes estar dispuesto a seguir tu intuición y actuar de ser necesario.

Algunas personas nacen con una gran intuición al liderazgo. Otras necesitan trabajar en desarrollarla. Al final necesitas controlar, comprender y trabajar con los factores intangibles para alcanzar las metas del liderazgo.

9-La Ley del Magnetismo: Tú eres lo que atraes.

Generalmente tú vas a atraer a personas que tienen cualidades similares a las tuyas. Normalmente ellos compartirán tus valores, tu actitud, tus habilidades e inclusive tus experiencias.

Si no estás atrayendo a las personas que deseas, examina tu liderazgo y encuentra las áreas que necesitan mejora en ti.

10- La Ley de la Conexión: Los líderes tocan el corazón antes de pedir ayuda.

Para poder comunicar efectivamente tu mensaje, es imperativo conectar con las personas a un nivel emocional. Siempre recordemos que si tenemos una organización grande o cientos de seguidores (en Twitter o Facebook por ejemplo) cada uno de ellos es una persona, no un número.

Cuando un líder ha hecho el trabajo de conectar con su equipo, se nota en la organización. Entre los miembros existe lealtad y ética de trabajo. La visión del líder se convierte en la aspiración de las personas. El impacto es increíble.

Nunca subestimes la importancia de construir Puentes. Para dirigirse a sí mismo, use la cabeza; para dirigir a los demás, use el corazón.

11- La Ley del Círculo Interno: Las personas cercanas al líder determinan el potencial de este.

Cómo dicen “dime con quién andas y te diré quién eres.” En otras palabras, “dime con quién andas y te diré hasta donde puedes llegar.”

Para hacer una organización más efectiva necesitas buscar líderes fuertes y colocarlos en tu círculo interno. No inviertas todo tu esfuerzo en convencer o inspirar a personas negativas. Invierte tu energía en las personas que comparten tu visión.

Llena tu círculo interno con personas que eleven la moral y te ayuden con la carga de la organización.

12- La Ley de la Entrega del Poder: Sólo los líderes seguros de sí mismos dan poder a los demás.

El mejor líder es aquel que tiene suficiente sentido común para escoger buenos hombres y mujeres para que hagan lo deseado, y suficiente dominio de sí mismo para no entrometerse mientras lo hacen.

Tan extraño como pueda sonar, los grandes líderes obtienen autoridad al entregarla.

13-La Ley de la Reproducción: Se requiere ser un líder para desarrollar a otro líder.

La gran mayoría de los líderes tienen como mentor a otro líder. Los mejores mentores son líderes con experiencia. Tú sólo puedes dar a otros lo que posees.

Muchos líderes no ven el valor en generar otros líderes, y muchos inclusive empujan a otros hacia abajo para mantenerse arriba. Esas personas terminan destruyendo su liderazgo.

Construir nuevos líderes es esencial para el desarrollo de la organización. Mientras más líderes hay en la compañía, más potencial tiene. Todo comienza en la cima, porque es necesario un líder para desarrollar a otro.

14- La Ley del Convencimiento: Las personas se convencen del líder y luego de la visión.

Muchas personas creen que la visión viene primero, pero no es así. Cuando los seguidores están perdidos, siempre buscan al líder primero. Construye tu credibilidad como líder primero y luego las personas seguirán tu visión.

Como líder, no obtienes beneficios por fracasar en una causa noble. Tampoco tienes crédito por “tener la razón”. Tú éxito se mide por la capacidad de llevar a las personas a donde necesitan ir… pero sólo puedes hacer eso si las personas te aceptan primero como líder.

15 – La Ley de la Victoria: Los Líderes encuentran la forma de que el equipo gane.

Creo que los verdaderos líderes comparten una incapacidad para aceptar la derrota. Cualquier cosa que no sea ganar les parece del todo inaceptable, de modo que determinan qué deben hacer para lograr la victoria, y luego la buscan con todo lo que está a su disposición.

Los líderes encuentran la forma de que su equipo tenga éxito. Se aseguran que su equipo desarrolle los siguientes tres componentes: unidad de visión, diversidad de habilidades en el equipo y un líder dedicado a la victoria que eleve a los miembros del equipo a su máximo potencial.

16 – La Ley del Momento de Inercia: El momento de inercia es el mejor amigo de un líder.

Para llegar a cualquier parte, necesitas estar en movimiento. Lograr que un equipo pase de un estado de reposo a movimiento es un trabajo difícil, pero al comenzar a moverse es difícil detenerlo. Esto es el principio de inercia, el mejor amigo de un líder.

Cuando no existe la inercia, incluso las tareas más fáciles pueden parecer problemas insuperables, pero cuando se tiene inercia de tu lado, el futuro luce brillante, los obstáculos parecen pequeños y los problemas se ven como algo pasajero. Con suficiente inercia, se puede lograr casi cualquier cambio.

17- La Ley de las Prioridades: Los líderes entienden que actividad no necesariamente significa logro.

Las personas pueden estar ocupadas todo el día y dedicar toda su energía, talento y tiempo a actividades que no te llevarán a donde quieres ir. Un líder es capaz de definir cuáles son las actividades que realmente te acercan a la meta y se aseguran en hacerlas primero que las demás.

Los líderes aplican el Principio de Pareto o la Ley 80/20 y se aseguran de invertir el 80% de su tiempo, recursos y dinero en el 20% de las actividades, personas y disciplinas que los llevarán a donde quieren llegar.

18- La Ley del Sacrificio: Un líder debe sacrificarse para progresar.

Muchas veces el líder necesita estar dispuesto a perder algo para luego ganar algo mejor. Dar a veces un paso atrás para luego poder dar dos para adelante. Muchas veces implica reducciones de salario y más trabajo sin compensación.

El sacrificio es constante en el liderazgo. Es un proceso continuo, no un pago único. Los líderes muchas veces ceden para poder ascender.

19- La Ley de la Oportunidad: Cuando conducir es tan importante como qué hacer y adónde ir.

Muchas veces estar en el lugar correcto en el momento correcto es la clave para ganar una batalla. Los líderes entienden que deben actuar en el momento correcto. Intuitivamente utilizan la siguiente matriz de pensamiento:

Una acción equivocada en el momento incorrecto es igual al desastre.

Una acción correcta en el momento incorrecto es igual a la resistencia.

Una acción equivocada en el momento correcto es un error.

Una acción correcta en el momento correcto es igual al éxito.

20- La Ley del Crecimiento Explosivo: Para sumar al crecimiento, hay que conducir a seguidores. Para multiplicarlo, hay que conducir líderes.

Los líderes que desarrollan seguidores hacen crecer su organización una persona a la vez. Los líderes que desarrollan líderes multiplican el crecimiento, porque por cada líder que desarrollan, reciben también a todos los seguidores de éste.

El desarrollo del liderazgo no es un proceso rápido. Requiere tiempo, energía y recursos.

La única manera de experimentar un crecimiento explosivo es por medio de las matemáticas: Las del líder.

21- La Ley del Legado: El Valor perdurable de un líder se mide por su sucesión.

Se crea un legado sólo cuando una persona pone a la organización en la posición de hacer grandes cosas sin él.

Usted no será juzgado por lo que logró personalmente, o por lo que hizo cuando usted estaba al mando. Usted será juzgado por lo bien que se desempeñe la organización y su personal una vez que usted se vaya. Usted será medido por la Ley del Legado.

Todo crece o cae por el liderazgo. Siempre recuerda esto:

El personal determina el potencial de la organización.

Las relaciones determinan la moral de la organización.

La visión determina la dirección de la organización.

El liderazgo determina el éxito de la organización.

“Le deseo éxito. Siga sus sueños. Desee la excelencia. Conviértase en la persona que fue creada para ser. Y logre todo aquello para lo cual usted fue puesto en esta tierra. El liderazgo lo ayudará a hacer eso. Aprenda a ser líder: no sólo para si mismo, sino para las personas que lo seguirán. Y a medida que usted crece, no olvide llevar consigo a los demás para convertirlos en los líderes del mañana.” John Maxwell.

Esta entrada se baso en 3 artículos escritos por Victor Hugo Manzanilla (visite su blog: www.liderazgohoy.com).


Para más información realizar nuestros cursos:

“Liderazgo 1: características de los lideres exitosos”

“Liderazgo 2: el líder que obtiene resultados”


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sábado, 8 de junio de 2013

Frases que definen a un Líder 5


“Lo más importante de la ‘rueda del cambio’ es que no deje de girar”. Rosabeth Moss Kanter

“Imposible, significa que aún no has encontrado la solución.” Henry Ford

“El éxito está conectado con la acción. La gente exitosa se mantiene en movimiento. Hacen errores pero nunca se dan por vencido”. Conrad Hilton

“Liderar es fracasar, es luchar y equivocarse. Lo único imperdonable es cometer dos veces el mismo error”.

“Permanecer curioso, dedicar mucha energía a reinventarse, reconocerse siempre en estado beta”.

“La humildad es condición básica para el desarrollo, pues es un estado en el que tu cerebro está más preparado para aprender y provoca la curiosidad”.

“La curiosidad es una competencia básica, madre de la creatividad, la innovación y el conocimiento. La curiosidad retrasa el envejecimiento profesional”.

“Antes el poder lo tenía el que sabía. Ahora el poder lo tiene el que comparte”.

“Las reglas del management de nuestras empresas se vuelven obsoletas. Se convierten en peligrosas para la competitividad de la empresa. Lo que sabemos del pasado cada vez sirve menos para predecir el futuro. El mundo pertenece a los que fijan menos la mirada hacia atrás sin perder las referencias”.

“Aprender es transformación, desaprender también”.

"Las personas de éxito tienen hábitos para alcanzar el éxito. Las personas sin éxito, no." Jack Canfield

“Somos lo que hacemos repetidamente. Por ende, la Excelencia no es un acto, es un hábito”. Aristoteles.

“Si el plan A no te funciona, recuerda que aún te quedan otras 26 letras”. Chris Guillebeau

“El deseo de alcanzar las estrellas es ambicioso, el deseo de alcanzar los corazones es sabio”. Maya Angelou

Si quiere ver frases anteriores: "Frases que definen a un líder 4".


Para más información realizar nuestros cursos:

Liderazgo 1: características de un líder exitoso

Liderazgo 2: el líder que obtiene resultados


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viernes, 7 de junio de 2013

Resiliencia: 5 habilidades para afrontar adversidades


La resiliencia(psicológica) consiste en la capacidad de hacer frente a las adversidades, superarlas e, incluso, ser transformados por el propio proceso. Al igual que un objeto abollado recobra su forma primitiva si tiene la suficiente elasticidad, los seres humanos dotados de resiliencia serán capaces de salir de una dificultad si consiguen desarrollar cierta plasticidad en forma de habilidades… resilientes.

Ojo, la resiliencia va más allá del concepto de flexibilidad: no se alude solamente a la capacidad de adaptarnos al entorno, sino de la capacidad de adelantarnos a él. No se trata únicamente de ser versátiles para cuando haya momentos complicados: la cosa es estar bien situados para cuando la adversidad te mire a la cara, tener la capacidad de enfrentarse a ella con los mejores recursos posibles y, además, salir reforzado de la lucha que tendremos con ella.

Les recomendamos que antes de seguir leyendo vean, si no lo han hecho todavía, nuestro articulo “Características de las personas resilientes”.

5 habilidades para ser resilientes y no caer en el derrotismo.

1. Doblegar esfuerzos. “Cuando llegue la inspiración, que me encuentre trabajando”

Es momento de darlo todo. Levantarse más temprano, leer más, relacionarse mejor… Las oportunidades no llegan caídas del cielo. La perseverancia y el estar en contacto de forma permanente con los contenidos asociados a las posibles oportunidades es una obligación que nos debemos tomar muy en serio. Debemos luchar de forma consciente contra la procastinación, porque cada día que pasa sin estar encima de lo verdaderamente importante (profesionalmente hablando) nos aleja de cualquier objetivo a la vista.

2. Apostar por la serendipia. “El verdadero descubrimiento no consiste en encontrar nuevos paisajes, sino en mirar con nuevos ojos”.

Nos abandonamos en exceso a la planificación y, sin embargo, actuar de modo programado hace que olvidemos que en lo desconocido probablemente también podemos encontrar oportunidades. Debemos permitirnos salirnos del guión establecido y actuar contraprogramándonos a nosotros mismos: acudiendo a sitios diferentes o que no teníamos previstos, leyendo contenidos que aparentemente no tienen que ver con nuestro expertise, relacionándonos con personas que no conocemos.

3. Alejarse de la victimitis. ”Sólo triunfa en el mundo quien se levanta y busca las circunstancias… y las crea si no las encuentra“.

“Yo no puedo”, “no va a servir para nada que lo intente”, “seguro que no consigo nada”, “la situación no es propicia”… son frases que nos aprisionan cuando tenemos que afrontar una decisión o llevar a cabo una acción que contenga cierto riesgo. La victimitis consiste en ponernos trabas a nosotros mismos, exagerando las debilidades y las amenazas, menospreciando las fortalezas y las oportunidades existentes. Alejarse de la victimitis es complicado. De pequeño ya éramos expertos en acudir a ella para dar respuesta a nuestros fracasos: “el profe me tiene manía”.

4. Saltar obstáculos. “Me parece que el secreto de la vida consiste simplemente en aceptarla tal cual es”.

Cuando tenemos una dificultad: ¿la interpretamos como un problema… o la interpretamos como un reto? Es un proceso prácticamente inconsciente, ojo, pero si encontramos retos y desafíos en lugar de problemas en nuestra vida, estaremos facilitando que la pasión sea el instrumento con el que nos enfrentemos a la adversidad, en lugar de la desidia y cierta sensación amarga que aparecen cuando enfocamos de forma pesimista el escollo.

5. Experimentar. “No he fracasado. Simplemente he descubierto diez mil alternativas que no funcionan”.

Ya está bien de sancionarnos los errores. Es hora de recompensarnos los grandes fracasos y repensarnos los éxitos mediocres. ¿Tenemos verdaderas ambiciones o sólo el ánimo de cumplir con lo mínimo? Los brazos cruzados no ayudan. Si aspiramos a algo grande, necesitaremos iterar todo el tiempo, probar, errar, aprender, mejorar… experimentar constantemente.


Para más información realizar nuestro curso “Como desarrollar su inteligencia social”


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jueves, 6 de junio de 2013

Características de las personas resilientes


La resiliencia es la capacidad de afrontar la adversidad saliendo fortalecido y alcanzando un estado de excelencia profesional y personal. Desde la Neurociencia se considera que las personas más resilientes tienen mayor equilibrio emocional frente a las situaciones de estrés, soportando mejor la presión. Esto les permite una sensación de control frente a los acontecimientos y mayor capacidad para afrontar retos (Instituto Español de Resiliencia).

La Resiliencia, es el convencimiento que tiene un individuo o equipo en superar los obstáculos de manera exitosa sin pensar en la derrota a pesar que los resultados estén en contra, al final surge un comportamiento ejemplar a destacar en situaciones de incertidumbre con resultados altamente positivos.(E.Machacon 2011 aspectos vividos Nov-Dic 2010)

Esa capacidad de resistencia se prueba en situaciones de fuerte y prolongado estrés, como por ejemplo el debido a la pérdida inesperada de un ser querido, al maltrato o abuso psíquico o físico, al abandono afectivo, al fracaso, a las catástrofes naturales y a las pobrezas extremas.

Podría decirse que la resiliencia es la entereza más allá de la resistencia. Es la capacidad de sobreponerse a un estímulo adverso. La resiliencia es un proceso dinámico que tiene por resultado la adaptación positiva en contextos de gran adversidad.

La resiliencia implica dos componentes: resistencia frente a las adversidades -capacidad para mantenerse entero cuando se es sometido a grandes exigencias y presiones-, y capacidad para sortear las dificultades, aprender de las derrotas y reconstituirse creativamente, transformando los aspectos negativos en nuevas oportunidades y ventajas.

El término proviene del latín resilio, es decir, volver atrás, dar un salto o rebotar, como les ocurre a las gomas elásticas cuando se estiran y regresan a su estado inicial. El concepto se comenzó a emplear en la física y fue Michael Rutter quien lo acuñó en 1972 para las ciencias sociales.

El camino que lleva a la resiliencia no es un camino fácil, sino que implica un considerable estrés y malestar emocional, a pesar del cual las personas sacan la fuerza que les permite seguir con sus vidas frente la adversidad o la tragedia. Pero, ¿cómo lo hacen?

La resiliencia no es algo que una persona tenga o no tenga, sino que implica una serie de conductas y formas de pensar que cualquier persona puede aprender y desarrollar.

Características de las personas resilientes

Las personas resilientes poseen tres características principales: saben aceptar la realidad tal y como es; tienen una profunda creencia en que la vida tiene sentido; y tienen una inquebrantable capacidad para mejorar.

Además, presentan las siguientes habilidades:

• Son capaces de identificar de manera precisa las causas de los problemas para impedir que vuelvan a repetirse en el futuro.

• Son capaces de controlar sus emociones, sobre todo ante la adversidad y pueden permanecer centrados en situaciones de crisis.

• Saben controlar sus impulsos y su conducta en situaciones de alta presión.

• Tienen un optimismo realista. Es decir, piensan que las cosas pueden ir bien, tienen una visión positiva del futuro y piensan que pueden controlar el curso de sus vidas, pero sin dejarse llevar por la irrealidad o las fantasías.

• Se consideran competentes y confían en sus propias capacidades.

• Son empáticos. Es decir, tienen una buena capacidad para leer las emociones de los demás y conectar con ellas.

• Son capaces de buscar nuevas oportunidades, retos y relaciones para lograr más éxito y satisfacción en sus vidas.

El modo de pensar de las personas resilientes

Las percepciones y los pensamientos influyen en el modo como la gente afronta el estrés y la adversidad. El estilo de pensamiento de las personas resilientes se caracteriza por ser realista, exacto y flexible. Cometen menos errores de pensamiento (como la exageración o sacar conclusiones precipitadamente, sin evidencias que las corroboren) e interpretan la realidad de un modo más exacto que las personas menos resilientes.

Los beneficios de la resiliencia

Las personas más resilientes:

• Tienen una mejor autoimagen

• Se critican menos a sí mismas

• Son más optimistas

• Afrontan los retos

• Son más sanas físicamente

• Tienen más éxito en el trabajo o estudios

• Están más satisfechas con sus relaciones

• Están menos predispuestas a la depresión

Qué contribuye a que una persona sea más resiliente

• El apoyo emocional es uno de los factores principales. Tener en tu vida personas que te quieren y te apoyan y en quien puedes confiar te hace mucho más resiliente que si estás solo.

• Permitirte sentir emociones intensas sin temerlas ni huir de ellas, y al mismo tiempo ser capaz de reconocer cuándo necesitas evitar sentir alguna emoción y centrar tu mente en alguna distracción.

• No huir de los problemas sino afrontarlos y buscar soluciones. Implica ver los problemas como retos que puedes superar y no como terribles amenazas.

• Tomarte tiempo para descansar y recuperar fuerzas, sabiendo lo que puedes exigirte y cuándo debes parar.

• Confiar tanto en ti mismo como en los demás.

Sería conveniente que lea, si todavía no lo hizo, nuestro artículo: Nueva aptitud para lograr la excelencia: "Antifragilidad".


Para más información realizar nuestro curso “Como desarrollar su inteligencia social”


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miércoles, 5 de junio de 2013

Nueva aptitud para lograr la excelencia: “Antifragilidad”


La Humanidad necesita formar a un líder capaz de urdir una estrategia totalmente distinta a los cánones y a la lógica que ha imperado hasta el momento actual para, de este modo, poder hacer frente, con alguna probabilidad de éxito, la complejidad y la incertidumbre que son los patrones que rigen este siglo XXI.

Nassim Nicholas Taleb, profesor de Ciencias de la Incertidumbre y autor de Antifrágil: cosas que ganan con el desorden, un reciente y provocador ensayo que va a dar que hablar, advierte de que hay cosas que no sólo no perecen sino que mejoran cuando se ven sometidas a choques y agresiones externas.

A esta capacidad de mejorar y desarrollarse ante la adversidad la denomina antifragilidad y sería la base en la que se apoya la evolución de cualquier organismo vivo [léase cualquier cosa “viva”: organismo, organización].

Taleb afirma que la antifragilidad es absolutamente necesaria para hacer frente a lo que llama Cisnes Negros, es decir, acontecimientos o factores externos muy estresantes y que, invariablemente, aparecen de tanto en tanto como para poner a prueba la capacidad de reacción que tenemos ante aquello imprevisto. Recomendamos leer nuestro artículo “Como gestionar la complejidad y la incertidumbre”.

Taleb plantea que nuestro esfuerzo por protegernos de todo aquello que hemos aprendido a preveer, paradójicamente, nos hace frágiles, es decir, vulnerables a lo que se manifiesta y arremete de forma nueva e imprevisible. Lejos de generar robustez, un excesivo control, al igual que la sobreprotección en un niño, genera a medio-largo plazo, fragilidad, inadaptación y enfermedad.

Han estrenado hace poco Los Croods, una película de animación cuyo argumento gira en torno a las confrontaciones generacionales en el seno de una familia cavernícola. Crug Crood, el padre, se esfuerza en hacer entender a todo su clan y, en especial, a la curiosa Eep Crood, su hija mayor, cómo la cueva es sinónimo de seguridad y protección ante cualquiera de los peligros que suelen acechar en lo más profundo de la oscuridad cuando llega la noche.

No poner jamás en duda la infalible seguridad que ofrece la cueva es la causa principal de que generaciones de Croodshayan sobrevivido a las continuas amenazas de los depredadores y a las duras noches de invierno. No obstante, la intrepidez y temeridad de Eep Crood es la auténtica responsable de que la familia no perezca sepultada por no llegar a tiempo a la caverna para refugiarse de algo tan natural y, sin embargo, tan imprevisible como un terremoto.

Una vez más, recurrir a lo anterior no siempre es lo más acertado cuando las variables a las que nos enfrentamos son, como en el caso de los Cisnes Negros, atípicas y arrolladoras.

Pero aun así todavía hay personas que, ante la situación actual, creen que, como Los Croods, lo mejor es aguardar en la caverna, esperar a que el tiempo amaine y todo vuelva a ser como antes.

Como también hay organizaciones que se plantean afrontar el cambio organizativo y dotar de recursos a las personas y a los equipos partiendo de concepciones del management, diccionarios de competencias o programas formativos pensados para afrontar el futuro desconocido desde una óptica que ya era de dudosa validez en el pasado conocido.

O directivos que se aferran supersticiosamente a la cuadratura y linealidad ingenua de sus rígidas teorías o sistemas para hacer frente a la imprevisibilidad azarosamente natural de las variables que determinan el cambio.

Una estrategia errada es la búsqueda de la rigidez y el orden, por la intolerancia a la incertidumbre y la creencia de que el mundo funciona como una máquina.

Taleb propone que en el mundo tenemos tres categorías de seres, objetos y sistemas: frágil, robusto y antifrágil.

Lo frágil es lo que tolera mal la incertidumbre, el estrés y ama el orden. Nuestros sistemas informáticos y los artefactos que nos rodean son esencialmente así -basta pensar en cómo son cada vez más frágiles y complejos los teléfonos celulares que usamos.

Lo robusto se mantiene inmutable ante el desorden. Se me ocurre el ejemplo de esos carros viejos de los años ochenta que aún usan muchos taxistas venezolanos, gracias a lo barato del combustible, y que soportan mejor golpes, huecos en las calles, tienen mecánica fácil y son menos apetecibles para robarlos.

Ahora bien, ¿qué es lo antifrágil? No es algo que se destruye ante el desorden, ni queda igual tras el estrés o vuelve a su forma original (un neumático, por ejemplo). Lo antifrágil se beneficia del desorden, sale más fuerte cuando hay estrés y volatilidad. Un ejemplo es el niño que tuvo lechina (varicela): queda inmune de por vida a esa enfermedad. La Hidra, ese monstruo contra el cual pelea Hércules y que al cortarle una cabeza le renacen dos, es antifrágil.

¿Qué es lo contrario de frágil? No, no es robusto (ese es un término neutro). Es lo anti-frágil, lo que se beneficia de los desastres…

Las deudas nos hacen frágiles. Trabajar en medios burocráticos como cargos públicos, universidades o corporaciones, también, porque se tiene que mantener halagados a superiores y la reputación es delicada. Ser clase media te hace frágil, porque temes a tomar riesgos y prefieres un salario fijo que desaparece instantáneamente ante un despido. La información es lo más antifrágil que hay: por más que intentes detenerla, fluirá y aumentará.

Los "fragilistas" se quedan sin percibir que los sistemas naturales son antifrágiles. La vida se mantiene precisamente porque como sistema sobrevive a eventos poco frecuentes, pero de consecuencias catastróficas, en los cuales quedan eliminados, dolorosamente, los individuos frágiles. Las filosofías que todo lo explican, como el marxismo, son racionalizadoras y frágiles; la racionalización es la peor forma de irracionalidad.

Siguiendo a Taleb: "la energía excesiva liberada de la reacción intensa ante las derrotas es lo que innova". Nuestros enemigos nos terminan haciendo más bien que nuestros amigos, porque nos mantienen despiertos, atentos y evitan que nos hagamos frágiles. Jesús tenía razón: amemos al enemigo.


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lunes, 3 de junio de 2013

Como gestionar la complejidad y la incertidumbre


Antes del descubrimiento de Australia, los europeos no tenían ningún motivo para pensar que podía existir un cisne negro. Hasta que llegamos a Australia, y el descubrimiento de una sola ave acabó con siglos de evidencia. Este hecho ilustra una grave limitación de nuestro aprendizaje a partir de la observación y la experiencia. Nassim Nicholas Taleb, autor de The Black Swan.

La reflexión de Nassim nos muestra uno de los errores más comunes en los seres humanos cuando nos enfrentamos a la complejidad y la incertidumbre. Si hemos vivido en el hemisferio norte toda nuestra vida, pensaremos que todos los cisnes son blancos. La existencia de un cisne negro nos parece imposible debido a nuestra reducida experiencia.

Pero el hecho es que hoy, en un mundo interconectado, complejo y extremo, en el que la información circula a toda velocidad y en todas las direcciones, cada vez es más posible que nos crucemos con un Cisne Negro en el camino. Y eso puede cambiar nuestra vida.

¿QUÉ ES UN CISNE NEGRO?

Lo que Nassim llama un Cisne Negro no es un ave, sino un suceso que tiene las tres propiedades siguientes:

1. Es una rareza que habita fuera del reino de las expectativas normales, porque no hay ningún elemento en el pasado que apunte de forma convincente a su posibilidad.

2. Produce un impacto extremo con consecuencias importantes para nuestras vidas.

3. Está caracterizado por la predictibilidad retrospectiva. Es decir, no podemos predecirlo antes de que suceda, pero una vez que ocurre, pensamos que “lo habíamos visto venir”.

Hay muchas cosas que no somos capaces de predecir, pero que pueden cambiar nuestra vida por completo. Por ejemplo, la crisis financiera global, o los atentados del 11M.

No todas tienen por qué ser negativas: también estamos hablando del impacto de Internet, el ascenso del ordenador o el descubrimiento de la penicilina.

Pensemos en nuestra propia vida, en la elección de carrera, por ejemplo; en cómo nos ha ido económicamente, dónde vivimos actualmente o cuándo conocimos a nuestra pareja. ¿Cuántos sucesos realmente importantes en nuestra propia existencia ocurrieron de una forma prevista y programada, conforme a un plan establecido? En mi caso personal, la respuesta es bien sencilla: la mayoría de los eventos importantes en mi vida han sido Cisnes Negros. Es decir, eventos que cumplen las tres propiedades anteriores: rareza, impacto extremo y predictibilidad restrospectiva.

La cuestión es la siguiente: ¿por qué, a pesar del tiempo y el esfuerzo que dedicamos al estudio y al análisis de la información, no somos capaces de anticipar estos fenómenos? ¿De dónde procede nuestra ceguera ante los Cisnes Negros?

Lo sorprendente, según Nassim, no es la magnitud de nuestros errores de predicción, sino la falta de conciencia que tenemos de los mismos.

En otras palabras, nos cuesta aceptar que lo que no sabemos es más importante que lo que sabemos, y por eso seguimos centrados en los detalles, dedicando más tiempo a mantener el status quo que a buscar nuevas alternativas.

¿CÓMO PODEMOS PREPARARNOS PARA AFRONTAR LOS CISNES NEGROS?

“Mi principal afición es provocar a aquella gente que se toma demasiado en serio a sí misma y la calidad de sus conocimientos, y a aquellos que no tienen las agallas para decir a veces no lo sé”. Nassim Nicholas Taleb.

1. Recuerda que ante los Cisnes Negros es más importante lo que no sabemos que lo que sabemos

Aprende a aprender. Los seres humanos tendemos a confundir los mapas (nuestros modelos mentales) con el territorio (la realidad). Los modelos y creencias que utilizamos en nuestra vida diaria son válidos para los sucesos conocidos, pero hemos de tener la humildad de revisarlos cuando nos enfrentamos a Cisnes Negros.

La dificultad reside en que, ante hechos imprevisibles, no sabemos de antemano dónde estará equivocado el mapa, y las consecuencias de equivocarnos. No estamos bien dotados para hacer frente a la incertidumbre, pero por razones prácticas, preferimos funcionar con previsiones y predicciones, aunque a menudo se revelen equivocadas.

2. Recuerda que, a menudo, lo normal es irrelevante, y preocúpate por lo que realmente puede cambiar tu vida

Dedica menos tiempo a preocuparte por las cosas que ocurren en el día a día, y pon tu atención en aquellos sucesos que pueden tener efectos catastróficos y pueden significar la ruina de tu negocio.

3. Céntrate al máximo en reconocer los Cisnes Negros positivos y juega con ellos

Los Cisnes Negros, como hemos indicado en la conversación anterior, son en muchas ocasiones positivos. Todos podemos recordar sucesos raros e imprevisibles que han tenido un gran impacto positivo en nuestras vidas. De hecho, cuando jugamos a la lotería estamos buscando un Cisne Negro de tipo positivo.

Y la verdad es que muchos de los descubrimientos científicos e innovaciones surgieron por serendipia (descubrimiento o un hallazgo afortunado e inesperado que se produce cuando se está buscando otra cosa distinta), o lo que es lo mismo, dicho en lenguaje coloquial, por chiripa o suerte. Fueron hallazgos inesperados de cosas o ideas interesantes en el proceso de búsqueda de otras.

Este es el caso de la Ley de Arquímedes, la Ley de la Gravedad (Newton), o descubrimientos como la Penicilina (Fleming), el Post-it (3M) o el Viagra (Pfizer).

Así pues, debemos estar abiertos a la innovación para crear tantas oportunidades de Cisnes Negros positivos como nos sea posible.

4. Preocúpate menos por la vergüenza a fallar y más por perder la oportunidad de tu vida

No tienes por qué ajustarte a la idea de éxito que los demás esperan de ti. Dejar un trabajo bien pagado, si es por decisión propia y para hacer algo que dé más sentido a tu vida, es siempre más beneficioso que la utilidad que el dinero te aportaba.

5. Pon el foco en las consecuencias del Cisne Negro, y no en la probabilidad de que ocurra

Recuerda que la información del pasado no sirve para predecir los Cisnes Negros. Nunca llegarás a conocer lo desconocido, porque es desconocido por definición, pero sí puedes imaginar cómo podría afectarte.

Así que aplica tu sentido común. No hay recetas matemáticas, y la probabilidad no sirve con los Cisnes Negros, pero sí puedes hacerte una idea de cuáles serían las consecuencias de estos Cisnes Negros en tu vida y en tu negocio.

Esta es, precisamente, una idea-fuerza para la gestión de la incertidumbre: para tomar una decisión, céntrate en las consecuencias -que sí puedes conocer- más que en la probabilidad de que ese Cisne Negro ocurra.

6. Recuerda que nuestro mundo está dominado por lo desconocido y lo improbable

Esto implica la necesidad de convivir con los Cisnes Negros, sin tratarlos como algo que haya que ocultar bajo la alfombra. A pesar de nuestro progreso, el futuro será progresivamente menos predecible, aunque nuestra propia naturaleza humana conspire para ocultarnos esta realidad.


Para más información realizar nuestro curso “Organizaciones 2.0: la era de la colaboración”


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