miércoles, 30 de enero de 2013

Cuando la evaluación de desempeño se convierte en un instrumento ineficaz y burocrático


Es importante leer el artículo anterior “La importancia de la evaluación de desempeño laboral de los empleados”.

La evaluación se convierte en un instrumento ineficaz y burocrático cuando:

Se lanza la evaluación como un proceso autosuficiente no relacionado con ninguna otra de las prácticas de gestión del rendimiento.

Se exime a los niveles directivos de cualquier responsabilidad por haber diseñado el proceso de evaluación.

Se determina la inversión en formación y desarrollo sin hacer ninguna referencia al proceso de evaluación o a las prioridades de la organización.

No se diferencia claramente la evaluación del procedimiento disciplinario.

No se ha establecido un sistema de seguimiento de la conducta o de la contribución al proceso.

No se ha examinado a fondo las aspiraciones profesionales del evaluado durante la entrevista o subsiguientemente porque los evaluadores están demasiado ocupados con el corto plazo.

Se ha adoptando el «modelo Mafia»: haciendo saber que el proceso alentará el enjuiciamiento basado en características personales, iniciativa, lealtad etc. y que los resultados de dichas evaluaciones no serán discutidos con el individuo sino que se procederá directamente de acuerdo con ellos.

Se dedica la totalidad de la reunión a buscar y anticipar problemas y puntos débiles, en la creencia de que aquello en lo que destaca el evaluado ya es conocido.

No se examina ningún logro, dando por sentado que éstos habrán sido evidentes para el evaluado cuando tuvieron lugar.

Se manipulea al evaluado para que dé su aprobación a planes faltos de realismo, que por tanto no podrán llevarse a cabo, incluso aunque el evaluado sepa que no son realistas.

No se escucha al evaluado.

Se hacen promesas que el evaluado sabe no podrán ser cumplidas.

Se niega la posibilidad de tratar las aspiraciones profesionales del evaluado en la discusión evaluatoria y a fijar otra reunión para hablar de ellas, porque el evaluador está demasiado ocupado viéndoselas con el día-a-día.


Para más información realizar nuestro curso “Como mejorar y evaluar el rendimiento del personal”.


Espero tu comentario.

domingo, 27 de enero de 2013

La importancia de la evaluación de desempeño laboral de sus empleados


La evaluación del rendimiento laboral de los colaboradores es un proceso técnico a través del cual, en forma integral, sistemática y continua realizada por parte de los jefes inmediatos; se valora el conjunto de actitudes, rendimientos y comportamiento laboral del colaborador en el desempeño de su cargo y cumplimiento de sus funciones, en términos de oportunidad, cantidad y calidad de los servicios producidos.

La evaluación de los recursos humanos, es un proceso destinado a determinar y comunicar a los colaboradores, la forma en que están desempeñando su trabajo y, en principio, a elaborar planes de mejora.

Cuando se realiza adecuadamente la evaluación de personal no solo hacen saber a los colaboradores cual es su nivel de cumplimiento, sino que influyen en su nivel futuro de esfuerzo y en el desempeño correcto de sus tareas.

Si el refuerzo del colaborador es suficiente, seguramente mejorara su rendimiento. La percepción de las tareas por el colaborador debe aclararse mediante el establecimiento de un plan de mejora.

Uno de los usos más comunes de las evaluaciones de los colaboradores es la toma de decisiones administrativas sobre promociones, ascensos, despidos y aumentos salariales.

La información obtenida de la evaluación de los colaboradores, sirve también para determinar las necesidades de formación y desarrollo, tanto para el uso individual como de la organización.

Otro uso importante de la evaluación del personal, es el fomento de la mejora de resultados. En este aspecto, se utilizan para comunicar a los colaboradores como están desempeñando sus puestos y proponer los cambios necesarios del comportamiento, actitud, habilidades, o conocimientos.

En tal sentido les aclaran las expectativas de la empresa en relación con el puesto. Con frecuencia, la comunicación ha de completarse con el correspondiente entrenamiento y formación para guiar los esfuerzos de mejora.

Una definición que se utiliza con bastante frecuencia es la que entiende la gestión del desempeño como «proceso, o conjunto de procesos, para establecer un conocimiento compartido acerca de lo que se debe conseguir (y de cómo se va a conseguir) junto con una dirección del personal que incremente las probabilidades de que se pueda conseguir».

El proceso puede abarcar:

Estrategias y objetivos.

Definición de puestos de trabajo.

Establecimiento de objetivos.

Asesoramiento e instrucción.

Supervisión del desempeño.

Adiestramiento para el desarrollo de capacidades.

Remuneración en función del desempeño.

Formación y desarrollo.

El proceso de gestión del desempeño tiene más probabilidades de producir buenos resultados cuando se lleva a cabo un único proceso integrado, en lugar de llevarlo a cabo como un conjunto de procesos distintos y a veces sin relación alguna entre sí.

Como proceso integrado que es, deberá garantizar que los empleados:

Conocen y son conscientes de lo que se espera de ellos, y de la forma en que su contribución encaja dentro del «cuadro general» de la organización.

Intervienen en la determinación de los objetivos que se les exige alcanzar.

Reciben el adecuado apoyo y asesoramiento a lo largo de todo el proceso.
Comprenden la forma en que se va a medir su desempeño y pueden seguir la marcha de la misma.

Se les plantean retos que consideran retadores pero alcanzables.

Se les ofrece el adecuado reconocimiento y las recompensas apropiadas a sus logros.

QUE PERMITE LA EVALUACIÓN

El mejoramiento del desempeño laboral

Reajustar las remuneraciones

Ubicar a los colaboradores en puestos o cargos compatibles con sus conocimientos habilidades y destrezas

La rotación y promoción de colaboradores

Detectar necesidades de capacitación de los colaboradores

Descubrir personas clave para la organización

Descubrir que su colaborador desea hacer otra cosa

Encontrar la persona que estaba buscando para otra posición

Motivar a las personas al comunicarles un desempeño favorable e involucrarlas en los objetivos de la empresa


Para más información realizar nuestro curso “Como mejorar y evaluar el rendimiento del personal”.


Espero tu comentario.

jueves, 24 de enero de 2013

¿Es posible fidelizar al cliente?


Se habla mucho de fidelidad, pero ¿es posible fidelizar al cliente?

¿Qué hace que usted sea fiel a esos pocos lugares donde lo es (si es que lo es de alguno)? ¿Qué les encuentra de diferente? ¿Por qué no los cambiaría? ¿Por qué acude siempre a ellos?

Ahora trate de imaginar qué estarán contestando sus mejores clientes a los vendedores de la competencia. Hay tres alternativas:

¡De ninguna manera dejo de ser cliente y me voy de xx (su empresa)! ¡No la cambiaría por nada en el mundo!

¡Al fin alguien me vino a sacar de este infierno!

¡Por lo que hay para perder, compro y pruebo!

Si quiere que en la próxima visita de la competencia la contestación sea otra, ya debería estar preguntándose qué debería hacer a partir de mañana para que su cliente empiece a pensar algo distinto acerca de su empresa.

Esta es la manera más fácil de hacerle la vida imposible y complicada al competidor.

Lo que sucede con una pareja de novios es similar a lo que acontece en la empresa.

Al principio, con el objetivo de captar al cliente, se utilizan todas las armas de seducción disponibles: se lo visita varias veces sin apuro, se le hacen atenciones, se le dedica tiempo, se lo invita a almorzar o a tomar un café, se le hace algún descuento o promoción, se le ponen recursos...

¿Pero qué pasa después de la conquista, de la venta, de la captación?

Empieza la convivencia, se lo descuida y se sale de cacería a buscar un nuevo cliente. Ahí comienza el deterioro de la relación, dejamos de prestarle tanta atención, no lo sorprendemos ni deleitamos como al principio.

Así, se va perdiendo el entusiasmo que sentía por la empresa cuando decidió hacerse cliente. Mientras tanto, el desencanto se va acentuando.

¿Qué le sucede al cliente todos los días en este mundo de tentaciones? Lo visita la competencia, que está todo el tiempo al acecho esperando su desilusión, con todas sus armas de seducción e intenta llevárselo a su casa, jurándole amor eterno y diciéndole que ella sí es distinta.

Esto hace que el juego de los negocios no termine con la venta, sino que apenas comience con ella. Cuando se produce la captación no hay lo que festejar, recién a partir de ella comienza el gran partido por mantener la pasión de las primeras citas con el cliente de por vida (o, al menos, por la mayor cantidad de años posible).

Hay que sorprender a los clientes permanentemente, como si estuviésemos intentando robarlo a la competencia. Esto es responsabilidad de absolutamente toda la gente de la empresa.

Por ello es esencial alinear a todo el personal atrás de lo que es importante, que comprenda para qué se hace lo que se hace y lo que puede suceder si deja de hacerse.

Cada contacto con el cliente es una oportunidad única, que quizás no se repita nunca más, de demostrarle por qué no debería pasársele por la cabeza ni siquiera mirar a otra.

Hágase la pregunta con los tres dedos para adentro: ¿Qué hicieron hoy usted y su gente para que al cliente ni se le pase por la cabeza ser infiel, irse con la competencia?

Si la respuesta es "nada", tarde o temprano sufrirá el abandono. Es sólo una cuestión de tiempo. Hay que hacer cosas para retener al cliente, para mantener viva la pasión.


Para más información realizar nuestro curso “Seguimiento y fidelización del cliente”.


Espero tu comentario.

miércoles, 23 de enero de 2013

Que estrategia deberían aplicar las empresas que no se prepararon para la recesión


Es importante leer el artículo anterior “Como crecer en un contexto recesivo”.

En primer lugar, los líderes deberían ser honestos consigo mismos y con su gente, y admitir que el mercado atraviesa un momento difícil que no anticiparon, y que por un tiempo, habrá que trabajar más duro para salir de la crisis.

Hay tres líneas de acción que deberían emprenderse en paralelo.

Primero, detectar cómo cambiaron las prioridades de los clientes.

Segundo, hacer una reducción diferenciada en los costos y una reasignación del ahorro por recortes a las funciones con mejor desempeño.

La mayoría de las empresas achican los costos de manera uniforme en todos los sectores, pero, en general, no resulta una medida apropiada. Las empresas que mejor superaron las crisis pasadas trataron de identificar el desempeño de cada individuo y asegurarse de que, en caso de que ser necesarias reducciones de personal, afectaran al 10 por ciento de menor rendimiento.

Por otra parte, aplicaron un principio simple: recortar dos, invertir uno. En otras palabras, reasignaron parte de los recursos "recortados" a actividades y funciones que les darían una ventaja significativa en años posteriores.

Además de la identificación del cambio en las prioridades del cliente y la reducción diferenciada en los costos, la tercera línea de acción consiste en detectar, entre los múltiples proyectos en investigación y desarrollo en curso, los cinco o seis que podrían tener el mayor impacto favorable para la empresa y acortar el tiempo de su salida al mercado: si faltaba un año para tenerlos listos, tratar de terminarlos en seis meses.

De este modo, la empresa podrá ofrecer nuevo valor a los clientes, y mantener o extender su línea de productos en el mercado.


Para más información realizar nuestro curso “Crecimiento disciplinado”.


Espero tu comentario.

domingo, 20 de enero de 2013

Como crecer en un contexto recesivo


El crecimiento depende de algunos factores. Primero, estarán en mejores condiciones de crecer más, las empresas que empezaron a prepararse para los tiempos difíciles dos o tres años antes.

Una recesión es una oportunidad de ganar posiciones y participación de mercado. Y, a la inversa, es muy difícil ganar participación cuando el mercado está en alza.

Si miramos retrospectivamente las anteriores recesiones, detectaremos algunas empresas con estructura magra y reservas de efectivo que les permitieron hacer importantes inversiones y adquisiciones.

El segundo factor a tener en cuenta es que, en una recesión, todos los clientes, tanto los industriales como las familias particulares, sufren las mismas dificultades económicas que las empresas proveedoras.

Por ende, tendrán mayores oportunidades de crecimiento aquellas que usen sus capacidades, tecnologías y conocimiento para ayudar a los clientes a mejorar su situación económica; por ejemplo, los proveedores que añadan funciones a los productos que les sirvan a los clientes para achicar sus costos, reducir sus inventarios o acortar sus ciclos, entre otras cosas.

Es importante ser eficientes en los costos, pero la clave es entender la "economía del cliente" y no sólo la propia, de modo que sepamos qué cambios menores en el producto o en el servicio significarán grandes mejoras para el cliente. Esto se llama “innovación de la demanda”.

El desafío fundamental podría resumirse así: ya conocemos nuestra cadena de valor y nuestro balance; para ser buenos en la innovación de la demanda debemos conocer la cadena de valor interna de los clientes, sus modelos de rentabilidad, sus declaraciones de ganancias y pérdidas y sus balances tan bien como ellos mismos.

Las empresas que pueden beneficiarse con una recesión son las que tienen el efectivo o el conocimiento detallado de sus clientes, para mejorar su posición en relación con sus competidores, porque ellos, en su mayoría, estarán enfocados exclusivamente en sobrevivir.

Además de entender la cadena de valor interna del cliente y su estado de resultados, como ya mencioné, también hay que conocer su proceso de toma de decisiones.

Y este proceso cambia drásticamente en tiempos de recesión: aumenta la orientación hacia el corto plazo y la preservación del efectivo, y las prioridades económicas del cliente se modifican.

En una recesión cambia la importancia relativa de los costos fijos, de manera que, para nuestros clientes, en especial para aquellos con altos costos fijos y, por ende, puntos de equilibrio altos, las cosas que reducen sus costos fijos o les dan mayor flexibilidad para subir y bajar sus volúmenes se vuelven más importantes que en épocas normales.

Los costos fijos altos siempre son un problema, pero cuando los volúmenes están en alza, ¿a quién le importan los costos fijos? La flexibilidad también es importante, cuando los volúmenes aumentaban, ¿quién pensaba en los costos fijos? En recesión, por el contrario, cuando se espera que los volúmenes caigan, los costos fijos y la flexibilidad encabezan la lista de prioridades.


Para más información realizar nuestro curso “Crecimiento disciplinado”.


Espero tu comentario.

viernes, 18 de enero de 2013

Una política de cobro eficaz


Es importante leer el artículo anterior “La importancia de la gestión de tesorería en su empresa”.

Como es fácilmente comprensible, las condiciones en que se realicen las ventas de los productos inciden de manera directa en la forma de cobrar las deudas que se puedan originar.

En primer lugar, debemos analizar las condiciones de venta impuestas, que suelen responder a ciertos parámetros de mercado del sector o de la política de la empresa, pero que, en cualquier caso, obedecen a cierta lógica.

Las condiciones de venta se pueden formalizar a través de distintos procedimientos o instrumentos tales como pagaré, cheques, cuenta corriente etc.

La concesión de créditos supone una importante inversión para la empresa y, por tanto, se trata de una decisión que debe tomarse con detenimiento.

En el fondo es una decisión de inversión que se debe guiar por los criterios de costo y beneficio; la empresa concede el crédito si el beneficio que le aporta es mayor que el costo de concederlo.

El recupero de créditos por medio de las cobranzas es una función vital para las finanzas de una empresa; tal es así que hasta hace mucho tiempo se descuidaba un poco el primer aspecto para centralizar el interés en este último objetivo.

Por esta razón, la política de cobranzas debe centrarse en una actitud firme, con el fin de no alargar o dilatar más de lo necesariamente estricto el crédito otorgado a terceros.

Los resultados de una gestión eficaz producen:

a) La continua rotación de las cuentas a cobrar con la mejora reflejada en el cash-flow de la empresa.

b) Las deudas se mantienen en unas bases más soportables, lo que facilita el incremento de las oportunidades de ventas.

c) El riesgo de pérdida por incobrables se reduce.

d) Evitar roces innecesarios con los clientes y preservarlos.

El volumen de ventas se verá afectado por una recolección de fondos atrasada, porque las cuentas vencidas dan lugar a la detención de los pedidos, razón por demás valedera para exigir que los compromisos se cancelen en término.

Cuando se permite que el cliente dilate sus pagos en forma constante resulta difícil lograr que se ajuste nuevamente a las condiciones pactadas.

En nuestro país donde la tasa del interés bancario es tan elevada y no hablemos del interés mercantil o el de usura, la utilidad de una venta así determinada puede ser totalmente anulada o convertida en pérdida si la cobranza se efectúa con demora, porque las expensas financieras de esa venta no son trasladadas al deudor.

Asimismo y por las razones apuntadas en el último párrafo es factible que los costos de una cobranza dificultosa consuman la utilidad prevista y decimos cobranza dificultosa para todos los casos en que no es necesaria la intervención judicial, pues llegado a ese extremo no tenemos dificultad alguna en afirmar que su cobro por vía judicial solamente puede ocasionarnos menos pérdidas pero nunca la recuperación del capital y las utilidades previstas.

En el caso de las ventas a crédito estamos frente a un planteo semejante, pues conocemos que algunos de los clientes no van a pagar, individualmente es una persona indeterminada pero en porcentaje puede estar perfectamente ajustado, pero sin embargo seguimos vendiendo a crédito, porque el monto total de las operaciones a realizar nos permitirán obtener una utilidad tal que cubra los siniestros y proporcione utilidad para la empresa.

Y aquí tenemos uno de los factores del moderno sentido del crédito, vender a capas de clientes que permitan obtener diferencias favorables de la comparación de utilidades totales sobre ventas con los quebrantos por los créditos concedidos.

Es decir que ya estamos trabajando con el convencimiento de que necesariamente vamos a sufrir quebrantos pero ello no es obstáculo para que se siga vendiendo, pues si se pretende limitar las ventas a los clientes totalmente seguros es posible que en un mercado competitivo nos encontremos con muy pocos incobrables pero también con escasas ventas.

Hasta hace pocos años la capacidad del gerente de créditos se medía por la cantidad de incobrables que había tenido, cuando en realidad a lo mejor un escaso monto de pérdidas estaba relacionado con una pésima conducta en la concesión de créditos, imposibilitando de esa manera la concreción de negocios lucrativos para la empresas, por lo que en la actualidad lo que interesa es saber si los negocios que se posibilitan con una política crediticia acertada rinden mas utilidades que los quebrantos por el mismo concepto.

Concretando, una empresa que obtenga una utilidad presunta del orden del 30% sobre sus ventas puede aspirar a suministrar mercaderías a todos los clientes involucrados en una categoría de riesgo que no arroje mas del 30% de quebrantos por incobrables, pues si le vendiera a riesgos mayores no solamente no obtendrá utilidad sino que el resultado sería negativo.

Asimismo el límite máximo de categoría de incobrables a que puede aspirar una empresa estará relacionado con la utilidad que obtenga sobre sus ventas, pues a mayor ganancia bruta, mayor posibilidad de incursionar por zonas más riesgosas de incobrables.

Todos estos estudios previos a la consideración individual de cada cliente está condicionado también a la política de penetración en el mercado de la empresa, pues si ella por razones de competencia debe proceder a introducirse agresivamente en el mercado posiblemente deje de lado ciertos riesgos con el propósito de imponer una marca y/o producto, pero siempre sabiendo el riesgo que corre, y que como política a largo plazo es funesta.

Solamente se puede admitir como un gasto de propaganda, es decir que en vez de invertir en publicidad decide gastarlo vendiéndole a dudosos clientes con el deseo de hacer conocer un producto.

La creatividad es esencial para los negocios. El problema es que la gente sólo la usa para bajar costos y achicar las estructuras en lugar de preocuparse por crear nuevos productos y formas de comercialización.

Hay que tratar de conseguir esta posición ya que es la única forma que generemos un negocio rentable y podamos imponer algunas condiciones en el mercado.

Lo mínimo que consideramos que usted puede conseguir es lograr que la mayoría de las cuentas de sus clientes estén chequeadas para conseguir un equilibrio financiero.


Para más información realizar nuestro curso “Finanzas 2: Gestión de Tesorería”.


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miércoles, 16 de enero de 2013

Que es y para qué sirve el flujo de fondos (Cash flow)


Es importante leer el artículo anterior “La importancia de la gestión de tesorería en su empresa”.

El dinero es el lubricante indispensable en cualquier organización con o sin fines de lucro. Necesita un nivel adecuado para garantizar su funcionamiento. Si es menor se corren riesgos y en situaciones extremas puede concluir en la propia destrucción de la organización.

En cambio, si los niveles son excesivos se compromete una buena rentabilidad al mantenerse capitales ociosos.

No existen reglas universales para cuantificar el nivel de estos activos. Se propone a veces un porcentaje de las ventas o bien un porcentaje sobre el activo corriente. Pero indudablemente es la propia marcha de una empresa la que permitirá monitorear las exigencias mínimas indispensables.

La escasez de dinero en caja acarrea perturbaciones que no siempre se advierten pero que comprometen la eficiencia entera de una organización empresaria. En efecto, genera constantes dificultades que imperceptiblemente entorpecen la marcha a cada paso.

Hoy será el retraso de un abastecimiento, mañana la fricción en la relación con los proveedores, malestares con el personal al retrasarles el pago de sus haberes; o bien el interés punitorio del fisco cuando se abona fuera del vencimiento, y también con los bancos, cuando no se abonan las deudas a su vencimiento o se le solicitan sucesivas prórrogas.

La existencia de fondos suficientes en caja es una artesanía que el administrador financiero debe cultivar y dominar, distribuyendo con equilibrio las inversiones en los distintos activos y negociando cotidianamente los pasivos en cada transacción.

Una cierta proporción de capital -aunque sea mínima- debe destinarse a un encaje fiduciario. A veces, sin embargo, es desproporcionada cuando los administradores son excesivamente conservadores y tiemblan ante la posibilidad de quedarse sin plata. En estos casos se está frente a un típico ejemplo de mala asignación de los recursos.

El flujo de fondos (cash-flow) es una herramienta más en la administración de una empresa y un requisito importante para abrir la puerta a nuevas fuentes de financiamiento.

Se lo define como el estudio del equilibrio financiero a corto plazo, o sea la aptitud de la firma para hacer frente a sus compromisos inmediatos. En el estado de flujo de fondos se detallan las entradas y salidas de fondos y permite conocer cómo anda el negocio en los papeles.

En las empresas existe una continua circulación de capital. El fluir de esos fondos generado por las operaciones puede ser aumentado por fuentes externas mediante la obtención de préstamos, o por aumentos de capital.

En la vereda de enfrente, los egresos incluyen los pagos a proveedores, dividendos y retorno sobre la inversión.

Pero mantener las cuentas equilibradas no es fácil. Los problemas en la administración están a la orden del día:

• No poseer una cantidad de efectivo suficiente para hacer frente a las necesidades financieras de la empresa puede traer serios dolores de cabeza. Esto puede provocar la búsqueda desesperada de efectivo obteniendo desfavorables condiciones crediticias, así como también correr el peligro de llegar a la cesación de pagos.

• Otro problema puede originarse por no mantener el fluir de fondos en un nivel tal que permita a la empresa adecuarse al avance tecnológico y al crecimiento de la industria. Para evitar estos inconvenientes, la dirección de la firma necesita información relacionada con los saldos de caja y el fluir de los fondos a fin de establecer y ejecutar políticas relacionadas con la administración de las disponibilidades de la empresa.

• Es necesario tener pronósticos, registros e informes especiales para guiar a los ejecutivos en el manejo de los números.

Como lograr que cierren las cuentas

Lo que sucede en la mayoría de las empresas es que a los proveedores hay que pagarles a los 60 días, los impuestos y nuestros gastos fijos a 30 días y los clientes pagan a 120 o 180 días. Entonces, ¿cómo logramos el equilibrio financiero?

Parte de ese movimiento lo puede financiar nuestra propia empresa que no es lo normal o sino tiene que estar financiado si o si por nuestros bancos o nuestros proveedores para que cierre mi cash-flow.

Generalmente se negocia con el proveedor tener su deuda toda chequeada con valores de terceros bien atomizados a plazos más largos. Por supuesto pagando los intereses correspondientes en el mismo momento pero previamente negociada una tasa razonable.

Y apenas el proveedor tenga un cheque rechazado de tercero será inmediatamente canjeado por otros cheques de terceros o directos para que siempre este totalmente chequeada nuestra deuda.

La otra opción es llevar los cheques de terceros postdatados a negociar al banco para que me paguen los cheques directos emitidos por mi empresa. Por supuesto que hay que negociar la tasa (que siempre va a ser mas cara que la que cobre el proveedor) y cuando venga un cheque de tercero rechazado el Banco automáticamente hace el débito en nuestra cuenta con el problema de generar giros en descubiertos y hasta la posibilidad que alguna vez rechacen un cheque directo de nuestra empresa.

A esto hay que sumarle que muchas veces los clientes nos piden refinanciar cheques que ya nos habían dado y en este caso es más fácil de resolver con el proveedor que con el Banco.

Por lo tanto es preferible negociar primero con el Proveedor. Si no es posible se hará con el Banco.

Para que termine de cerrar este esquema es necesario obtener cheques de nuestros clientes y tener la menor cantidad posible de saldos en cuenta corriente.

Otro tema a tener en cuenta es el margen de ganancia que tenemos al vender nuestro producto o servicio. Los precios tienden a bajar, la rentabilidad también y los plazos de cobranza se estiran cada vez más.

Hay que tener cuidado porque en la vorágine de luchar por no perder participación en el mercado la ganancia que obtenemos no alcanza para pagar los intereses poniendo en peligro nuestra subsistencia.


Para más información realizar nuestros cursos “Finanzas 1: plan financiero” y “Finanzas 2: Gestión de Tesorería”.


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